martes, 25 de agosto de 2026

Escalada en hielo en Patagonia y Andes Centrales.

 La primera vez que tuve contacto con el equipo de montaña fue en el Parque Nacional Torres del Paine, creo que tenía alrededor de 20 años de edad.   Esto fue en el Glaciar Grey.
Cumpliendo un periodo de aislamiento como farero en el Faro Islote Fairway, que está ubicado en el Canal Messier ( Fiordos y Canales Patagonicos de la región de Magallanes), leí una revista donde mostraban imágenes de Torres del Paine y quede maravillado.    Decidí que tomaría unos días de mis vacaciones de verano para conocer este idílico lugar.

Una vez en Torres del Paine e instalado con mi carpa en el sector de Lago Grey, me contacte con guías de la empresa Big Foot, que era la empresa que efectuaba o lo hace aún, recorridos al Glaciar y decidí hacer el circuito a la mañana siguiente.   
 El circuito  incluía una breve escalada a unas paredes de hielo de unos cinco a siete metros de altura.
 Pudimos escalar un poco usando unos piolets Rambo de Grivel, de mango recto y crampones con correas, asegurados en top rope por los guías por medio de un anclaje equilibrado  por tres tornillos de hielo y una cinta tubular.  Corría aproximadamente el año 1997, si bien recuerdo. 
 Aquel día fue memorable, como cuando descubres tu vocación y tienes por fin certeza de algo, de ese día recuerdo muchos detalles, como el sol, las conversaciones, el color del hielo, la textura de la roca y color.   Fue un gran momento,  en uno de los lugares más prístinos del mundo.

Tuvieron que pasar unos años más para que en Chile se desarrollara aún  más la escalada en hielo y se hiciera accesible a mi.

Después de tanto soñar con volver a empuñar en mis manos un piolet hielero, pude tomar un curso de escalada en hielo en Yerba Loca, con Eduardo Mondragón Vial, uno de los pioneros de la escalada en hielo en Chile, creo que fue cerca del año 2000. 
 A Eduardo lo recuerdo como un gran maestro,  nos entregó a mi y mi otro compañero de curso un buen set de herramientas y experiencias personales que me han servido para resolver distintas situaciones que te presenta la escalada en hielo.
 Como anécdota, tuve que vender una mochila regalona para costear una parte de mi curso, pero valió 1000 % la pena.

 Pasan los años, invierno tras invierno saliendo a los seracs del Volcán Osorno a picar un poco de hielo glaciar para ganar terreno y experiencia en este medio, con varios amigos entre ellos Mauricio  Espinoza y Mike Sanchez, por mencionar a dos de los amigos con los cuales me tocaba salir a escalar aquellos años.

 Cada invierno me volvía más fanático de la escalada en hielo.

Después vino el paso natural a las cascadas de hielo en Andes Centrales y luego en Patagonia y con ellas los viajes en busca de más cada invierno. 

A nivel emocional puedo decir que  el contacto con el hielo me calma,  despeja todas mis dudas, me enfoca.

 Pienso que cada escalada en hielo es distinta, aunque sea la misma cascada que repites cada temporada.
  Las condiciones de una cascada cambian año tras año, mes a mes, dia tras día, hora tras hora, por eso antes de salir hay que estudiar el tiempo atmosférico, ver los reportes, chequear la isoterma, planificar tu escalada, preparar tu equipo. 

 Para mi esta escalada es una oportunidad para  re conectarme intensamente con este elemento de la montaña, una nueva oportunidad para sensibilizar mis sentidos, sentir frío, aromas,  sonidos, colores, texturas, el sol, el viento, a tu cordada, la cuerda helada, tus manos y pies, en otras palabras, estar presente.
  Es una  hermosa combinación de sensaciones en una danza perfecta que fluye, mientras meditas cada paso.

 Fuera de este medio no se si pueda experimentar todas estas emociones  mezcladas en un solo momento y lugar.

 Algunas fotografías de aquellos momentos, en espera de más inviernos para escalar…


Con Eduardo M., también sale en la foto Armando M.y cordada. Yerba Loca, años 2000 aproximadamente (curso escalada en hielo).


Esta foto es un tbt del año 1997, en Glaciar Grey, P.N.T.Paine.



Segundo largo de La Bombacha, en Coyhaique, Patagonia.



El Metro Cúbico con Jorge Batarce.


Portillo Ice Fest 2019.  Armando Montero, Mike Sánchez, Conrad Anker, Yo. 


 Segundo largo de El Manto con Mike Sánchez.